Misión espiritana en Asia.

 

Actualmente los misioneros Espiritanos estamos presente en seis países de Asia. La primera misión tuvo su inicio en 1977 en Pakistán y en Papúa Nueva Guinea. En 1997 fundamos misiones en las Filipinas y Taiwán; en 2007 tuvo lugar la inauguración de una nueva misión en Vietnam; en 2010 fue la misión de la India. Este año veremos al primer misionero espiritano entrar y trabajar en China. Nuestra misión en Asia fue, en parte, una respuesta al llamamiento del Papa S. Juan Pablo II, quien pidió a las congregaciones misioneras que este milenio fueran a Asia. Asia es el hogar de la mayor parte de la población mundial; fue aquí donde nacieron las grandes religiones del mundo; por otro lado, Asia es el continente donde el porcentaje de cristianos alcanza los valores más bajos.

Vietnam: novicios espiritanos
Noviciado espiritano en Vietnam

Una cosa debemos tener en cuenta: la gran diversidad cultural y religiosa de Asia, en grado superior a cualquier otro continente. Así también nuestras misiones son muy diferentes unas de otras y cada una requiere un enfoque específico. Nuestras misiones confinan y conviven con fuertes corrientes religiosas de Asia: islam (en Pakistán), hinduismo (en India) budismo (en Vietnam, Taiwán), cristianismo (Filipinas y Papúa Nueva Guinea) y el secularismo (Taiwán). Estamos trabajando en muy diversas situaciones políticas, desde países democráticos o medio democráticos a otros medio dictatoriales. Una situación común a todos estos países (con la excepción de Filipinas y Papúa Nueva Guinea) es el hecho de que la comunidad cristiana sea una pequeña minoría.

Otro punto que creo que debemos tener en cuenta es el hecho de que Asia se está volviendo cada vez más el punto de convergencia de la política y la economía mundial. A China y a la India se las consideran constantemente como superpotencias mundiales; pero muchos otros países merecen este título. Hay un montón de energía y de iniciativas que provienen de Asia. La Iglesia debe ser una parte integral de esta energía y esta iniciativa. Si por un lado, Asia es un continente religioso con fuertes corrientes de espiritualidad, por otra parte, se está tornando cada vez más materialista, sin ninguna referencia religiosa. El hinduismo y el budismo son religiones de Asia Oriental en donde trabajamos. Podemos preguntarnos qué es lo que el cristianismo puede agregar a estas tradiciones religiosas tan antiguas. Bajo el punto de vista religioso, podemos clasificarlas como una forma de vida, una filosofía de vida, más que una religión. Hay tres áreas en las que el cristianismo puede producir impacto: el concepto de Dios; lo que sucede después de la muerte, tema nada claro para los seguidores de estas filosofías; y la tercera área es la participación social de las organizaciones cristianas y, con menos proyección, del islam. La Iglesia siempre ha proporcionado servicios de educación y salud a toda la población, incluyendo a los pobres. Esto atrae a chinos y vietnamitas. Estos dos países siempre han estado más abiertos al mensaje cristiano por varias razones. Ambos fueron influenciados por la filosofía y la ética de Confucio, muy cerca de los valores y de la ética cristiana. En pocos años China será el país con el mayor número de cristianos, católicos y protestantes, incluso más que Brasil y otros. Pero por ahora, seguirá siendo una pequeña minoría. (El confucianismo subraya la armonía social. Budismo Mayayo en China y Vietnam; Budismo Thereveda en Tailandia, Camboya y Laos).

El futuro: Asia jugará un papel cada vez más importante en el desarrollo político y económico del mundo. La Iglesia debe estar allí y dar testimonio a una sociedad que no sólo tiene que ser impulsada por los valores materialistas. La Iglesia es llamada a hablar de Dios según la visión cristiana. Asia es un continente ‘religioso’, pero su imagen de Dios y de la vida necesitan ser cuestionados. En Vietnam, la iglesia está establecida, pero necesita llegar a la mayoría de la población que es no creyente o tiene una vaga imagen de Dios. También debe ser más misionera. En la India, estamos llamados a dar testimonio de vida de una manera más simple.

Nuestra congregación, que tiene una larga experiencia de trabajo en nuevas y diferentes culturas y formar parte de estas culturas, particularmente en África y América del sur, también puede ser parte de la iglesia de Asia en pleno crecimiento. Hay un enorme reto en términos de presencia cristiana, por ejemplo en Tailandia, Laos, Camboya, donde la presencia cristiana es pequeña. Y China, que ha sido siempre un lugar donde queríamos trabajar. La misión de Taiwán fue creada en parte para proporcionar un trampolín para China continental.

Ahora tenemos miembros de Asia, ellos deben estar en la vanguardia de nuestro trabajo. Los dos primeros espiritanos filipinos podrían ser ordenados en un año. Dos hermanos en la India deberían estar listos para nombramientos en dos años como así mismo un espiritano de Hong Kong. En tres años los primeros vietnamitas podrían estar dispuesto a ser nombrados, y luego habrá un flujo constante de hermanos. Están disminuyendo las vocaciones en las Filipinas, pero Papúa Nueva Guinea podría ser una fuente de nuevos miembros.

¿Debemos abrir nuevas misiones en Asia? China es el gran desafío.

Pat Palmer, CSSp.

Post Author: juanlazaro

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *